Después de estos días, que se pasan
volando,
volverme adicto a tú risa de
actuación de teatro,
que aparecen las prisas y llego tarde
a este ensayo
donde tus labios protagonizan cada
acto en el escenario.
Volvemos a quedar un día 14…noche de
cine
se abre el telón mientras juego con
tus ojos al despiste.
Luces, ¡acción! Juntos en aquel sillón,
la tenue luz nos arropa, inunda la
habitación.
Películas de niños en la pantalla,
yo mientras leo despacio el guión en
tus pestañas,
lectura en Braille sobre tu piel en
plena madrugada
y mis palabras no consiguen formar
ninguna palabra.
Comiendo oreos por las calles a
deshoras
paramos en el portal número 5 de tú
boca.
Yo intento robar para ti del vecino
una rosa.
Subimos a por tú ropa y recoges tus
cosas.
Cojo el primer post-it amarillo que
veo
y mi mano escribe mientras te leo:
“Esta noche pienso echarle más arena
a nuestros relojes para estar más
tiempo juntos”
Terminamos la noche con una de miedo
agarrados en el sofá como niños
pequeños,
tú por el terror de la peli…de momento,
yo por el nuevo día el cuál te llevará
lejos.
Nos acostamos juntos en aquella cama
Nos despertamos juntos jugando entre
las sabanas.
Seguías allí, no era todo un sueño
como pensaba.
Entre besos y mordiscos, entre
caricias y arañazos
…entre tus manos y tus
labios me desarmas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario