lunes, 19 de agosto de 2013

...esas son las noches.

Después de estos días, que se pasan volando,
volverme adicto a tú risa de actuación de teatro,
que aparecen las prisas y llego tarde a este ensayo
donde tus labios protagonizan cada acto en el escenario.

Volvemos a quedar un día 14…noche de cine
se abre el telón mientras juego con tus ojos al despiste.
Luces, ¡acción! Juntos en aquel sillón,
la tenue luz nos arropa, inunda la habitación.

Películas de niños en la pantalla,
yo mientras leo despacio el guión en tus pestañas,
lectura en Braille sobre tu piel en plena madrugada
y mis palabras no consiguen formar ninguna palabra.

Comiendo oreos por las calles a deshoras
paramos en el portal número 5 de tú boca.
Yo intento robar para ti del vecino una rosa.
Subimos a por tú ropa y recoges tus cosas.

Cojo el primer post-it amarillo que veo
y mi mano escribe mientras te leo:
“Esta noche pienso echarle más arena
a nuestros relojes para estar más tiempo juntos”

Terminamos la noche con una de miedo
agarrados en el sofá como niños pequeños,
tú por el terror de la peli…de momento,
yo por el nuevo día el cuál te llevará lejos.

Nos acostamos juntos en aquella cama
Nos despertamos juntos jugando entre las sabanas.
Seguías allí, no era todo un sueño como pensaba.
Entre besos y mordiscos, entre caricias y arañazos

                                                                                   …entre tus manos y tus labios me desarmas.

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