sábado, 25 de enero de 2014

De resaca

Tengo más heridas profundas que a plena luz del día,
tengo más lanzadas escondidas que a simple vista.
Y a ti, que tan bien se te daba
salvar vidas en plena madrugada.

Buscando el borde de sus labios
en cada instante,
el acantilado por el que arrojarme
cada noche.

Tengo medio pie en la tierra
y el otro pie y medio puesto en su acera.
Tumbado en su litera,
viendo pasar las nubes o viendo morir guerras,
entre sus piernas,
entre mis dedos y su cintura,
me acusan
desde el primer botón
hasta el final de su camisa,
como premisa de abrir un paracaídas
antes de dejarme caer hasta sus rodillas.

Versos de rendición que queman como el hielo,
como mis dedos entre su pelo,
feroces versos de conformismo, a voces,
colgado de la hebilla de cada uno de sus tacones.

Me quitas el sueño todas las noches
pero estoy muy cerca de soñarte.

Sigo buscando la suerte entre los escalones
de cualquier escalera que me lleve hasta tus talones.




Felicidades ma!

Mis miedos, a que temo,
solo con tocarme sabe porque tiemblo
solo con mirarme sabe lo que siento.
Se puede decir que si, que me conoce
mejor que yo mismo.
¿ y qué esperas?
al fin y al cabo, siempre tendré que reconocer
que soy una parte de ella.

Me gustaría poder demostrarte todos los días

mi aprecio, borrar la vergüenza, el miedo 
y contarte todas esas cosas que nunca te diría.
Casi como el que sabe que debe una vida,
que no solo me la diste, si no que también la llenaste,
tú la forjaste y me hiciste fuerte.



Dame la mano, y aun todavía, sabré
que no habrá nada que no pueda vencer.

martes, 31 de diciembre de 2013

Cualquier cosa es posible



"El mundo te romperá el corazón de todas las formas imaginables, eso está garantizado, y yo no puedo explicarlo, como tampoco la locura que llevo dentro y la que llevan los demás. Usualmente nos quedamos atrapados en un estado de negatividad, y es un veneno como ningún otro."

"¿Sabes qué? Voy a tomar toda esa negatividad y la usaré como combustible, y encontraré el lado positivo. Estoy convencido de ello, tienes que hacer todo lo que puedes y esforzarte al máximo y si mantienes el optimismo siempre te quedará el lado bueno de las cosas. Cualquier cosa es posible."

Escandar Algeet

"Me duele no poder tocarte,
me asfixia
eso de no poder salir, pillar un metro, y plantarme estés donde estés
haciendo lo que estés haciendo.
Como un jugador lesionado obligado a ver el partido desde fuera.
Como una puta lista de espera interminable."

sábado, 28 de diciembre de 2013

Buscando un titulo

He intentado con anhelo
conseguir para el tiempo.
He buscado ese momento
evitando mi arrepentimiento.
No sabrás de lo que hablo
hasta que termines este texto.
No todas las cosas son explicitas,
se encuentran al leer entre líneas.

Me he partido en mil pedazos
y me he convertido en puro hielo
para no pasar más frío
recorriendo tú octavo cielo.

He disimulado rozarte sin querer
aparentando que no me hierve la piel,
camuflando que no me hiere esta vez.
En los labios me han dejado la miel,
“ya probé la hiel por ti” una vez.

El ruido de tus tacones
subiendo las escaleras de tres en tres,
decirte lo que no debo pero del revés,
sobre esta hoja mientras me lees.

Dime a que espero en este andén
si hace ya tiempo que salió mi tren.
Si esta no es mi parada, me dan a elegir otro destino,
que paren este vagón que saldré a fugarme contigo.

Aun me queda algo de cerveza
para no pensar en trabas ni en certezas,
escollos.
Pero no encuentro mejor excusa que su “maldita dulzura”
para arruinarme la vida con sus ojos.

Me gusta jugar con fuego,
si no soy el único que se está quemando.
Siento como si fuera a encontrarte
al doblar cualquier esquina, y es que…

…de rosa o de colores,
con ropa o sin botones,
maquillada o sonriendo,
con el pelo suelto,
recién levantada,
cuando bailas,
cuando callas…
…estás preciosa, joder.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Something old

Ya verás cómo no te cuesta tanto olvidarme,
si has llevado muy bien eso de no hablarme
durante más de uno de esos veranos invernales,
si no te ha costado ignorarme al cruzarnos por la calle.

Ya verás cómo no nos incordiamos más,
como no tendré más disputas por tu horas.
Estaría de más replicarte, como antes hacía,
si voy a llegar con las razones vacías.

Sería una función si nos dijéramos
las cosas tal y como son.
Si te digo que no quería que volvieras más
sería una actuación.

Has hecho justo los que tenías que hacer
para confundirme una y otra vez.
Conozco mejor a tus excusas que a ti
y es que nunca has acabado de traducir
los poemas que iban para ti.

Y es que nunca has acabo de entender
que no te quería ni a plazos, ni a ratos.
Pero eso era demasiado, eso era pretender
que volviera a ser verde lo que ya era pasto.

No acabamos de entender el término amistad,
pues eso nunca fue mucho con nosotros.
Querer hacer de las cenizas un nuevo árbol
no fue un buen plan, pues acabamos quemándonos.

Tú portal ha visto
demasiadas ganas de acabar contigo
en otros muchos sitios.

Tú portal ha visto
los mejores besos de entre todos
esos pisos.

Tú portal también me vio acompañarte a casa
aquella noche en la que tan mala estabas,
aquella que perdí mi autobús de vuelta.
Sin tener donde quedarme, nos sentamos en tu puerta.
Por mi, te hubiera dejado allí,
borracha en esa fiesta,
pero aquella noche,
empecé a quererte de verdad,
pero no como se quieren los enamorados
sino como lo hacen los locos,
haciéndose daño.

Te dije que volvería,
siempre y cuando,
siguiera encontrando
razones por las que volver.

viernes, 15 de noviembre de 2013

El uno al otro

Me hacía por momentos más torpe con su indiferencia,
el estomago me advertía de que la noche se equivocaría con el día
y ni preguntaría al comerse su luz en un eclipse en pleno mediodía.
Y así fuiste tú conmigo, ni me preguntaste si quería cuando me cambiaste la vida.

Ella sabe que en su cuello está la curva más precisa de todas mis letras,
es también la curva más peligrosa de cualquier carretera,
y allí fue justamente donde yo me mate intentando llegar hacia sus labios de seda,
no llevaba puesto el cinturón porque me lo creí todo de primeras.
¿Qué más escribir cuando intente arrancarle sonrisas con todas mis fuerzas?
¿Qué más decir cuando en la boca solo me quedaba el vaho y en el cielo aquella heladora tormenta?
Se fue a su casa y me dejo con las ganas de una prosa más lenta
que relatara como aquella noche entré más allá de las puertas de su bloque,
conocí eso que tanto envidian los dioses
y lo único que nos falto fue nuestro aliento que se escapo sin reproches


Algún día tendré que verme las caras con tú desvanecida imagen
para tener la certeza de que hubo respuestas que dejaste aparte
por el miedo a que tu propia contestación fuera una verdad ausente de desgaste.
En verdad todo aquel cariño solo fue la escusa para tapar a otro con un empaste,
pero aun sigo escribiéndote en mi cuaderno de mates versos en el margen
al que no le acaban de salir las cuentas de cuando me olvidaste.

Ella no se acuerda ni de la mitad de las cosas que le cuento,
al fin y al cabo son solo páginas de un libro llamado recuerdos,
están  amarillentas y llenas de polvo por el tiempo
que han pasado en los estantes esperando la promesa de un “hasta luego”
Solo son instantes en los que un iluso encontró algo bueno.

Ahora, yo, soy el que no se acuerda ni de lo que fuimos,
no recuerdo bien ni que somos o la última vez que nos vimos.
Perdimos lo mejor que teníamos, la mejor parte de nosotros mismos…
el uno al otro.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

27 de octubre

27 de octubre, un día cualquiera de otoño,
esta noche ganan una hora durmiendo todos,
yo la voy a perder escribiéndote un trozo
de lo que se me ocurrido cuando volvía al piso solo.


Tendría que escribir sobre venideros días y no perderme entre los laberintos de tus ojos,
no pensar más ninguna de esas tonterías que me hacen más torpe y tonto.
Pero ya ves, yo siempre estoy dispuesto a romperme los esquemas si es con tus uñas,
siempre estoy atento a las miradas y a las palabras si son tuyas.

Me dio por pensar que fue lo que rompió todo,
que hizo que de ser mía pasaras a solo volverme loco.
Y me intriga el no saber que es ese misterio de novela que me ciega,
esa trama que me dejo sin vistas ante el paisaje de tus piernas.


Continuará muy pronto…

martes, 12 de noviembre de 2013

Noche de estudio

La he visto mesarse el pelo,
soltarse la coleta con un solo gesto,
cansarse de estudiar entre bostezos
y volverse a hacer la coleta presto
dispuesta a salvar el mundo entre sus textos.

La he visto coger su lápiz rosa,
desgastar el grafito durante horas,
jugar con mis miradas en su boca,
borrar lo malo de este mundo con su goma,
susurrar sus apuntes de memoria.

Mira a la pared intentado encontrar
la respuesta que no llega a su lengua esta vez,
yo la miro a ella intentando acabar
un párrafo que describa un “¿por qué?”
preguntas con respuestas que no se ven,
las líneas perfectas hechas mujer.

Apoya su espalda sobre el reposa brazos
y muerde sus uñas de forma nerviosa desde hace rato,
ella  sabe que yo la miro y sigo sus manos
que están de aquí para allá rozando sus labios.

Y es que ese pijama rosa le queda de puta madre
pega jodidamente bien con estas sillas marrones caníbales.
Que yo me he vuelto algo más grosero lo dejamos aparte
pero es que esta sala se queda tan fría cuando ella sale,
aunque sea para traerme galletas de chocolate.
Mi vista no ha probado algo más dulce que sus lunares.

Como otras veces ya me ha pasado...


                                                               están a más de un cielo de distancia nuestros pasos.